De paseo por Gerona
me encontré una cervecita donde menos me esperaba, y me dispusé a probar, para
comentar ahora. Al parecer el nombre de Moska viene ligado a tradiciones
históricas de la ciudad.
Se trata de una
cerveza negra de fermentación alta, con una segunda fermentación en botella,
sedimentos, y sin pasteurizar. Muy artesanal, vamos. La cosa prometía, pero
quizás puse el listón demasiado alto. Ciertamente la cerveza es buena, y en
ella se aprecian matices tanto en nariz como en boca de malta bien tostada,
cereales, y algo de regaliz, café o toffee, caramelo. Leo que tiene miel, pero solo la encuentro
muy muy al final, bastante tapada a mi gusto.
De primeras entra con fuerza por la boca, para luego ir diluyendo esta
fuerza en pos de los matices mencionados.
Va cambando de poco
a poco el amargor por cierto dulzor ya al final, refresca. Su espuma es color
crema, su color bien oscuro y casi opaco.
Bien, entiéndame, la
cerveza, sin ser mala en ningún momento,
me deja como que le falta algo, como que esta a medio hacer, que le
falta un pequeño empuje para acabar de triunfar del todo. Quizas su ABV de 4%
(que por otro lado te permite beberte las que quieras) sea el punto flojo, ya
que con un pequeño empuje alcoholico ganara cierta fuerza. En cualquier caso el
producto no es malo, solo que se pòdria haber pulido mas, y no por ello deja de
merecerse su oportunidad. Con un guiso de carne no demasiado fuerte creo que
quedaría bien, o incluso como cerveza de postre, para acompañar algún dulce de
chocolate fuerte.
Un saludo. Tony.



Anda, te acercas por "la piel de toro" y no avisas!!! Criminal!!! Ya te vale!!!